Estoy en una terraza en el centro de Sabadell. Pantalones de hipilongo, cami de los chikos del maíz, riño y El Salto en la mesa. Junto a él, una Alhambra 1925. En la riño un iPhone 12 y airpods en las orejas. El sol en la cara y Los Delinquentes en los oídos. Me encanta sonreír a los desconocidos y, en días como hoy, me encanta mi vida.